El Narco, Fox y la Madre de Todos Ellos:
Las secuelas de un presidente empresario.
Las secuelas de un presidente empresario.
La guerra en contra del crimen organizado que encabeza el que para algunos es presidente, y para otros no, cada día se torna en una versión vietnamesca de la serie gringa "Combate!" avec "El Privilegio de Mandar" en la cual pocos son los que hacen mucho, muchos son los que mueren por todas partes y los actores principales dicen muchas, pero muchas pendejadas.
El Culiacán de Calderón está penetrado. El de Fox no lo estaba, al contrario, funcionaba de maravilla con el Capo del nuevo régimen recién escapado a principios del sexenio de aquel que fuera el presidente del cambio y el primer non-priista en reacomodar los tratos con el narcotráfico en nuestro país, vía Marta, Bribiesca, el Chino, el de la Concha y la madre de todos ellos. El día de la inauguración del plan de seguridad Culiacán-Navolato unos 20 individuos decidieron darle el cale al nuevo plan balaceando un cuartel policiaco. El mensaje fue más que claro.
El Chapo anda por ahí financiando lo que se necesite, y los demás en el bote. No es de sorprenderse que aquellos guardados estén bastante encabronados con los arreglos que les quieren mandar desde los pinos pues ahora, por más que se mochen, ¿podrá haber otro Chapazo? ¿Otra "fuga" VIP? El convenio narco-Pinos ya se hizo, es cuestión de maquillarlo, de "darle forma" o como diría mi compadre "hacerse güey"-balazos aquí, detenidos acá y pásame la payola que viene elecciones del congreso.
Y yo pregunto: ¿Quién quiere un Culiacán invadido? Algunos quizás, con tal de obtener algo de paz, pero no seamos ilusos, en un país donde el 40% de la economía es informal, la economía del narco simplemente no puede desaparecer, y al que no es presidente, pero si, no le conviene tampoco desaparecer.
"Esto ya chingó a su madre" dijo mi compadre al leer la noticia de las Narco-Mantas en puentes de Culiacán. La pregunta es ¿Cuánto tiempo más le queda?
El Culiacán de Calderón está penetrado. El de Fox no lo estaba, al contrario, funcionaba de maravilla con el Capo del nuevo régimen recién escapado a principios del sexenio de aquel que fuera el presidente del cambio y el primer non-priista en reacomodar los tratos con el narcotráfico en nuestro país, vía Marta, Bribiesca, el Chino, el de la Concha y la madre de todos ellos. El día de la inauguración del plan de seguridad Culiacán-Navolato unos 20 individuos decidieron darle el cale al nuevo plan balaceando un cuartel policiaco. El mensaje fue más que claro.
El Chapo anda por ahí financiando lo que se necesite, y los demás en el bote. No es de sorprenderse que aquellos guardados estén bastante encabronados con los arreglos que les quieren mandar desde los pinos pues ahora, por más que se mochen, ¿podrá haber otro Chapazo? ¿Otra "fuga" VIP? El convenio narco-Pinos ya se hizo, es cuestión de maquillarlo, de "darle forma" o como diría mi compadre "hacerse güey"-balazos aquí, detenidos acá y pásame la payola que viene elecciones del congreso.
Y yo pregunto: ¿Quién quiere un Culiacán invadido? Algunos quizás, con tal de obtener algo de paz, pero no seamos ilusos, en un país donde el 40% de la economía es informal, la economía del narco simplemente no puede desaparecer, y al que no es presidente, pero si, no le conviene tampoco desaparecer.
"Esto ya chingó a su madre" dijo mi compadre al leer la noticia de las Narco-Mantas en puentes de Culiacán. La pregunta es ¿Cuánto tiempo más le queda?

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